¡DÍA DE LA MATRONA!
Hoy es el día que celebramos nuestra profesión, y que coincide con mi titulación hace 10 años, de la hermosa Universidad de Concepción (sí, si sacaron bien las cuentas, me titulé de mamá y luego de matrona, todo en el mismo mes). Un saludo cariñoso a todas y todos los colegas a lo largo y ancho del país y del mundo. Creo, honestamente, que la nuestra sí es la profesión más antigua del mundo, porque la especie siempre se ha reproducido, y desde siempre las mujeres se han asistido unas a otras en el proceso del parto y nacimiento. En parte todas hemos sido parteras, y doulas, por lo tanto un poco chamanas y brujas también; porque ¿Qué acto más mágico, maravilloso y milagroso que desde el cuerpo femenino emerja la vida?. Ésa es la gran diferencia entre hombres y mujeres, y ésa es nuestra gran ventaja... ¡¡¡FELIZ DÍA DE LA MATRONA!!!!
La Imagen que faltaba...!!!!
No sé por qué no salió en la entrada de las guaguas....
¡FELIZ CUMPLEAÑOS, DIEGO!!!
El 15 de agosto fue un día muy especial... hace 10 años parí a una personita que mejoró mi vida y la llenó de todo lo que se necesita para considerarme completa. Ese pedacito de cielo llegó un 15 de agosto de 1996, a las 00:45 hrs., después de un trabajo de parto largo e intenso, y una cesárea rápida y sin anestesia (y no es chiste...).... y se quedó a mi lado.Han pasado 10 años desde aquella noche en que sufrí por el dolor y la angustia, y lloré de felicidad y alivio al saber que mi hijo había nacido sano. Diego es un personaje muy especial (aunque todas las mamás del mundo opinan lo mismo de sus hijos). Es un niño bueno, y esa única palabra lo describe mejor que nada. Es un buen hijo, un buen amigo, un buen alumno y una buena persona. De fuerte carácter, muy sensible, inteligentísimo, generoso y cariñoso. Porfiado (a veces), pero respetuoso con todo el mundo. Celebramos sus 10 años con un cumpleaños especial: en un mini zoológico, con amplios espacios para jugar con sus amigos, montones de animales, de tierra y de aire. Anduvo a caballo, alimentó y persiguió gallinas, se revolcó en el corral de los chanchos persiguiendo jabalíes... y dimensioné su alegría (aunque de hecho se le notaba), cuando en la fila para lavarse las manos en el baño exclamó:"¡Lo he pasado tan bien, que no puedo creer que sea mi cumpleaños!"... Eso simplemente me dejó satisfecha, pues supe que sus 10 años serían, para él, inolvidables y que, humildemente, su familia había logrado su objetivo.Por eso, con todo el amor del mundo, desde mi alma te deseo ¡FELIZ CUMPLEAÑOS, QUERIDO HIJO!!!!
LACTANCIA Y GUAGUAS CAMBIADAS
Esta semana, he visto una imagen y me he enterado de una noticia que, si bien no tienen nada que ver la una con la otra, ambas me han impactado profundamente. Una de ellas es el impactante caso de los bebés intercambiados al nacer en el hospital de Talca. Esta lamentable situación me ha dolido hasta el alma, tanto como mamá (inevitablemente, una se pone en el lugar de esas madres, aunque creo que ni toda la empatía del mundo es capaz de percibir lo que esas mujeres están sintiendo ahora, y lo que van a tener que enfrentar); y como profesional. Estoy segura que el colega que cometió el desatino lo hizo inconscientemente: ¿Quién va a querer arruinarle la vida a las mismas personas que ha jurado atender, o arruinarse la vida uno mismo, echando por la borda una carrera que por lo que sé era impecable?El punto es que, cuando uno deja de considerar en su trabajo la real importancia y la magnitud de las consecuencias que cada uno de sus actos puede traer, y se transforma en un accionar mecánico en el que no estamos poniendo todos nuestros sentidos, es que se producen descalabros como éste. Razones para explicar el error pueden (y deben) haber muchas, todas igualmente plausibles y válidas: el colega estaba cansado, la presión asistencial es enorme, quizás el lugar de trabajo no es óptimo, etc. El gran problema es que se trata de un error que implica vidas, familias y toda una dinámica sicosocial que no se soluciona con un simple "lo siento, me equivoqué, hagámoslo de nuevo". Recuerdo que durante las prácticas de partos y recién nacidos, las matronas a cargo de nosotras nos insistían hasta el cansancio: "registren todo, con orden, recuerden que son documentos legales en los que no pueden existir los errores". La responsabilidad que tenemos como profesionales de salud es precisamente esa: somos falibles, como cualquier ser humano, pero no debemos permitírnoslo, porque las consecuencias de nuestros actos no nos implican sólo a nosotros. En nuestras manos, en mayor o menor medida, hay vidas, no sólo la de los pacientes sino que las de su entorno.En relación con la imagen, fue la noticia de que los gringos se espantaron con la imagen de una guagua amamantando en la portada de una revista la que me dejó perpleja.... ¿Alguien puede entender que exista una sociedad tan doble estándar que se escandalice con la visión (ni siquiera completa) de algo tan natural y hermoso como la alimentación de un bebé?. Cuando promocionan programas de TV en todo horario, con imágenes y temáticas francamente sexuales, o, más obsceno aún, muestran hacia el mundo orgullo por la violencia desatada tanto dentro de su propio entorno, como en otros lados (¿Irak les dice algo?); los seudopacatoscartuchos gringos no se inmutan. Pero es increíble que puedan ver morbo en algo tan inocente como una guagua lactando.... creo que primero habría que analizar adónde les quedó la "inocencia" como para distorsionar una imagen tan pura... y como para enseñarles a sus hijos que algo natural e inherente al hecho de ser animales mamíferos es "sucio" o "chocante". Los curioso es que después se extrañan que la sociedad esté como esté....